Reseña de la novela SAS: una distopía bogotana 

De Stiv Vélez Rodríguez

El andrógino inmortal, el azar y el espejo de la serpiente invertida
Por Mary Luz Tobón Tobón* 
Abril, 2026


Hay libros que, al llegar a la mesa del editor, exigen una pausa, una toma de aire profunda. La novela SAS de Stiv Vélez Rodríguez pertenece a esa categoría. Al pulir sus páginas, la corrección se transformó en una inmersión en la metempsicosis, en esa eterna batalla contra los vientos del destino, y en la implacable búsqueda de la unidad que el libro propone. Desde el primer instante, supe que no solo corregía un manuscrito, sino que era cómplice de una pregunta implacable: ¿Quién merece vivir para siempre y quién debe ser borrado?

Bogotá: La Distopía Cinestésica

Stiv Vélez no utiliza un escenario genérico. Su urbe es Bogotá, una "amante nocturna" que pulsa entre el estruendo incesante de los bares y el silencio erudito de sus bibliotecas y cafés. Es la metrópolis que se desmorona en un apocalipsis urbano silencioso, un fondo tan inquietantemente cercano a nuestra realidad que resulta doloroso.

En este paisaje de ruinas y violencia cotidiana, se levanta la Sociedad SAS: una élite que ha cooptado el conocimiento científico para erigirse como árbitros del destino humano. La inmortalidad se convierte en un elixir elitista, reservado solo para los "dignos", amplificando la violencia estructural en las grietas del asfalto capitalino.

La experiencia en SAS es eminentemente cinestésica. La trama está saturada de arte, música y referencias. Las bandas sonoras de películas, las pinceladas y los solos de saxo no son meros adornos; son el último refugio de la humanidad en un mundo deshumanizado. Es la búsqueda de un armónico en medio del desorden, una melodía cósmica análoga a la rosa azul o al vino azul.

Fabby: La Alquimia del Andrógino y el Azar

El personaje de Fabby es el auténtico centro filosófico y emocional del libro: la entidad andrógina que encarna la dualidad, la otredad y la mutación. Fabby representa la lucha por salvaguardar la humanidad frente a los experimentos despiadados y crueles de la Corporación.
Frente al espejo, Fabby cuestiona su propia identidad, iniciando un viaje de alquimia y resistencia; lo masculino y lo femenino se unen como si fueran serpientes invertidas, tal como sugiere el título y la iconografía de la novela. Abraza su parte femenina como un acto de voluntad, desafiando las imposiciones que la élite le impone.

Las Leyes del Destino: Un Espejo Ineludible

Como editora y correctora de estilo, mi vivencia fue la de encontrar en SAS un llamado a comprender lo incierto del destino y el azar. Fui la voz femenina que, tomada de la mano de Fabby y los marginados—Doris, Yesith, Diego y Naliska—, escribí el prólogo y recordó que en un par de segundos, todo puede cambiar.

SAS trasciende la aventura distópica; es un espejo oscuro que nos confronta con la crueldad de nuestros propios sistemas. La novela nos fuerza a elegir: ¿Somos la élite que se apropia de la vida o somos la resistencia que lucha por conservar un alma?

La Sociedad SAS es el triángulo invertido que intenta controlar la vida, pero Fabby es el grito lírico que se niega a ser uno más, representando El Héroe en la búsqueda de "colores amatistas en el cielo infinito”.

SAS se sintetiza en: Saxos, serpientes invertidas, cabezas de fuego, manantial de sensaciones. Dualidad, otredad, transmutación, alquimia, música.

Esta obra es una lectura esencial. Es el clamor del protagonista que busca "un horizonte, un armónico, una astilla de fuego que encienda mi corazón" en medio de un futuro fracturado. Es el testimonio de un "puente al infinito" donde la única certeza es la incansable búsqueda del amor y la identidad, incluso cuando se lidia contra el infierno en una sociedad distópica.

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* Abogada Constitucionalista, Poeta, Narradora y Editora colombiana. Su trabajo se caracteriza por una profunda inmersión en la lírica, el lenguaje místico y la crítica de la otredad. Como editora de SAS de Stiv Vélez Ramírez, aplicó su mirada poética para revelar las capas de dualidad y alquimia que nutren la novela. Es una voz dedicada a encontrar el "armónico" en el caos narrativo. 

Revista Quira